Se persigue al libro, se lo intuye perfecto, justo, en otros libros se olfatean rasgos que querríamos para ese libro por venir. En el trato diario se leen libros, se ordenan y clasifican, se reseñan, se editan, y de ese manoseo cotidiano se va desprendiendo el fantasma, el Libro como objeto inalcanzable: nunca hay dinero suficiente, los diseñadores fallan, la distribuidora desaparece y los libros se pudren en una bodega. Pero aun si un día las condiciones son propicias, el libro finalmente hecho tampoco es ese libro.

cabezaprusia es un proyecto editorial surgido y asentados sus reales en Profética, Casa de la Lectura: biblioteca pública, librería y cafetería de la ciudad de Puebla.

Una americana
Nathalie Quintane
traducción de Octavio Moreno Cabrera
2014
pp. 13-15

ENSAYO 1

 

–Los colombianos perciben como una (profunda) injusticia que sólo a ellos se los llame colombianos, y no al conjunto de los americanos, pues faltó poco para que el conjunto de los americanos se llamasen colombianos.

 

–Sin duda esta constatación es válida ante todo para la clase de arriba. Con respecto a la clase de abajo, ésta no puede más que sentirse molesta por llevar el nombre del conquistador que sometió a sus ancestros –una parte interna de los colombianos rechaza ser colombiana.

para seguir leyendo...

Sombrillas, sombreros, sombras [de los principios de la arquitectura]
Alejandro Hernández
2013
pp. 61-67

[el suelo protector] En el principio fue el verbo: no es cierto. Tampoco el fuego, el lenguaje ni siquiera el humano erguido. En el principio fue el suelo, sin el cual ninguna erección habría sido posible. Podría decirse, también, la Tierra, pero habríamos de detenernos entonces en la anterioridad de la Tierra respecto al suelo o al territorio. O en la dependencia del suelo en relación con la Tierra. A riesgo de simplificar el pensamiento de Heidegger, digamos que si el mundo es la unidad de cielo y tierra, divinos y mortales, el suelo sería lo que ocurre entre tierra y mortales: la mediación, por así llamarla, entre estos y aquella. Habría que evitar pensar que el suelo es simplemente lo que los mortales hacemos a la Tierra —un producto por tanto de nuestras labores, nuestro trabajo y nuestras acciones—, sino que es, al mismo tiempo, lo que la Tierra nos hace a nosotros. El suelo es, pues, coproducción entre humanos y Tierra.

No hay obra, hay taller
Yara Almoina
Horacio Berra
Nicolás Cabral
Gianni Capitani
Marcelo Gauchat
Alejandro Hernández
Juan Antonio Montiel
Gabriel Wolfson
2010

Sombrillas, sombreros, sombras [de los principios de la arquitectura]
Alejandro Hernández
2013

Una americana
Nathalie Quintane
traducción de Octavio Moreno Cabrera
2014


Ratas, líquenes, insectos, polímeros, espiroquetas: grupo Diáspora(s). Antología 1993-2013
Jorge Cabezas Miranda (editor)
2014

Profética, Casa de la Lectura
3 sur 701. Centro
Puebla, México
www.profetica.com.mx

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Para la realización de este proyecto se recibió el apoyo económico del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales, emisiones 2012 y 2013.